#3 Mañana goodbye

Mañana goodbye cigarreras Tabakalera donostia

Serie de doce capítulos que indaga el cambio de modelo productivo por el cual la antigua fábrica de tabacos se convirtió en el actual Centro Internacional de Cultura Contemporánea. Al acecho, dos grandes interrogantes: ¿qué necesitamos del pasado cuando se trata de trabajo? y ¿cómo y desde dónde se puede hablar de memoria?

Tabakalera encarna estas y otras muchas cuestiones, sin perjuicio de las cuales ha destinado un pequeño espacio, la Bodega, en el que se expondrá la serie completa a modo de instalación audiovisual, añadiéndose un nuevo capítulo a mediados de cada mes, hasta septiembre de 2016. El proyecto se acompañará con un programa paralelo de actividades públicas.

 

Tercer capítulo: Fresh Work Machine

A raíz de la conversación que mantuve con la especialista alemana en «sentimientos encontrados», una tarde de ausencias claras comienzo a escribir lo que al principio llamo Anotaciones sobre Ensamblajes de Materia.

 

Anot.1

«Tengo sobre el lado izquierdo de mi escritorio una pequeña y espigada lámpara, que mira hacia lo alto de forma algo enigmática, como si la enarbolara un ataque de espiritualidad. Cuando la enciendo, su foco de luz apenas amarillea ligeramente el techo. Y me digo entonces: “tan digna su aspiración, tan corto su alcance”».
 

Anot.3

«En el poema de Brecht titulado Ulm 1592, un sastre y un obispo discuten sobre la posibilidad de volar. El sastre, en cuyo afán una lee el espíritu de una nueva era, se arma de la técnica que puede y se lanza al vacío. Muere (de ahí que, como dice Brecht en otro lugar, el espíritu siempre precede a la materia como un perrillo haciendo cabriolas). El poema acaba con el obispo afirmando con razón que “el hombre no nació pájaro, jamás logrará volar”».
 

Anot.5

«Oh, extranjera, extraña nuestra
que nuestras entrañas extrañan».
 

Anot.7

«Siento una pereza tremenda, próxima a la apatía. Una pereza tintada de remordimiento, que es de las peores, porque ni come ni deja comer. Echo de menos la holgazanería de la pereza acompañada del amante. Echo de menos esa eterna cama con el libro eterno en mañanas eternas. Y el abrazo eterno. Y la tontería eterna y la risa eterna. Quien no se haya limitado a elogiar la pereza y la haya practicado sabe a lo que me refiero: la pereza dilata los cuerpos, derrite los espacios, ningunea el reloj, el tiempo se vuelve flácido y desordenado, el mañana juega al ayer, el ayer se confunde con el hoy, el nunca es demasiado se convierte en demasiado es nunca. Ahora me sacude una pereza dura, la que responde al dictado del trabajo a modo de barbecho. Es una pereza enferma: no es tal, realmente. Die neue sklaverei!».
 

Anot.9

«(...) ¿Por qué hacer en todo momento de la mente un hogar?».
 

Anot.11

«Me cuenta una vecina que, de pequeña, solía escuchar a un pescador de Zumaia repartir repetidas versiones de una vieja historia sobre el Mar de los Cuatro Dolores. “...Por este mar se aventuró en cierta ocasión, ávido de peces, en una barca del tamaño de un dedal, un tal José Zaldua, vecino de Pasaia. Una vez se amistó el hombre con el Mistral, detuvo su barca y desplegó el arsenal del que disponía, red, caña, anzuelo con señuelo y una imagen de Santa Clara. Se estuvo allí tantas horas apostado, que saludó a la luna seis veces y otras muchas, ya cansado, la ignoró. Perdió un pié del frío y dos dientes por un escorbuto ruinoso. Que a perro flaco todo son pulgas es tan cierto como que las pulgas las más de las veces no vienen de fuera sino de dentro de una, y a Zaldua, harto de dolor, ya sin pie y desdentado, le sobrevino entonces una diarrea tan aguda que derramó por la barca metro y medio de intestinos, que ya es decir. Pero ahí siguió el hombre, pues ni pie ni diente ni vientre: lo que más le dolía era el silencio de los peces”».

Nota al pie. Lo cierto es que de este cuarto dolor haría la Modernidad la causa a batir, mientras que los tres primeros servirían como condición filosófica: «donde los demás ven ideales, yo solo veo lo que es humano, demasiado humano».
 

Anot.13

«Gilbert Simondon: “la máquina es el extranjero; es el extranjero en el cual está encerrado lo humano, desconocido, materializado, vuelto servil”».

  • Fecha: Martes, 17 Noviembre 2015 > Domingo, 13 Diciembre 2015
  • Horario: M-J: 12:00-20:00 | V: 12:00-21:00 | S: 10:00-21:00 | D: 10:00-20:00
  • Lugar: Sotoa
  • Acceso: Libre
  • Precio: Gratis