Ciclos (CCL) - Cuerpos al galope. Locomotion. - | Tabakalera - Donostia / San Sebastián

Cuerpos al galope. Locomotion.

Movimiento y cine

People’s Park, J.P. Sniadecki y Libbie Cohn

People’s Park, J.P. Sniadecki y Libbie Cohn

Este ciclo acompaña el programa Ariketak: la segunda respiración, el nuevo eje temático de programas públicos que se desarrollará en el bienio 2018-2019 y que toma como punto de partida el concepto de “ejercicio” y la dicotomía histórica entre ejercicio mental y ejercicio físico, emoción y razón, cuerpo-mente. Se trata de abrir un proceso de reflexión y análisis de campos de ejercicio tan dispares como la actividad laboral, el deporte, el ocio o las prácticas artísticas.

Desde el cine, el primer punto de unión es directo y etimológico, basta acudir a los nombres de los inventos del pre-cine para entender que desde sus orígenes esta disciplina se presentó como una máquina para observar, registrar y proyectar el movimiento/ejercicio del mundo:

Cinematógrafo, 1895: del griego Kinema (movimiento), y de Grafos (escritura).
Praxinoscopio, 1877: del griego Praxis (acción) y de Skopein (observar).
Kinetoscopio, 1871:  del griego Kinema (movimiento) y de Skopein (observar).
Zoótropo, 1834: del griego Zoe (vida) y de Trope (girar).
Estroboscopio, 1832: del griego Strobos (giro), y de Skopein (observar).
Thaumatropo, 1823: del griego Thauma (maravilla), y de Trope (girar).

La nueva máquina maravillosa se convertiría muy pronto en una aliada de la ciencia, también en pleno proceso hacia la modernidad; y la observación/registro del cuerpo humano y de la naturaleza en su obsesión fundacional. Recordemos ahora otro momento clave de la historia, que nos sirve además para dar nombre al ciclo, y que explica lo que supuso para la historia, la ciencia y la cultura esa capacidad técnica del cine para registrar, descomponer y reproducir una serie de movimientos que hasta ese momento el ojo humano nunca había sido capaz de procesar.

Este es el famoso capítulo del caballo volador, sucedido en 1872 en California. Un grupo de aficionados a los caballos sostenía que durante el trote o galope del caballo, había un instante en el que sus patas no se apoyaban en el suelo. Otro grupo de aficionados opinaba lo contrario, por lo que los primeros encargaron al fotógrafo Eadweard Muybridge que tratara de captar con su cámara el movimiento de un caballo al galope. Aquel experimento se llamó The horse in motion (1878) y demostraba que, efectivamente, el caballo se mantenía en el aire por unas milésimas de segundo. Su posterior estudio fotográfico sobre el movimiento, obra referencial absoluta de la historia de la fotografía y del cine, se tituló The Human and Animal Locomotion.

De ese estudio tomamos el nombre e inspiración para este ciclo. Se trata por un lado de hacer un repaso a la historia del cine y a su relación con el concepto del movimiento: ya sea en sus orígenes con la comedia física del slapstick del cine mudo, ya sea en su relación histórica con el deporte (ejercicio, repetición, cinética de los cuerpos), ya sea en la manera en que la cámara y su movimiento -del travelling al plano secuencia- pueden definir una obra.

Terminamos esta presentación con la palabra con la que empieza todo -el cine, el ejercicio, el movimiento puro- y que nos da pie para iniciar el ciclo: ¡Acción!   

15 de junio, viernes, 20:00 (49’)
Making a living, Henry Lehrman, EUA, 1914, 12’
Vayamos a los orígenes: esta es la primera aparición cinematográfica de Charlie Chaplin, cuando aún no era Charlot, cuando aún estaban definiéndose las reglas de los que después se conocería como comedia muda, el nacimiento del slapstick, el humor físico, del gag, las carreras y persecuciones, los golpes… En este caso, Chaplin se hace pasar por reportero y desencadena el caos propio de su personaje: la velocidad del maquinismo y del progreso aplicada a los cuerpos.

Kid auto races at Venice, Henry Lehrman, EUA, 1914, 6’
Ahora sí, primera aparición del personaje de Charlot como el icónico vagabundo creado por Charlie Chaplin: sus gestos, tics, vestimenta, bastón y sentido del ritmo. La película fue una improvisación total y cuenta la manera en que el personaje interrumpe una carrera de coches infantiles en una avenida de Los Ángeles.

The Champion, Charles Chaplin, EUA, 1915, 31'
Si el ballet y el boxeo han tenido alguna vez puntos en común, Charlot y sus movimientos imposibles sobre el cuadrilátero podrían ser su ejemplo perfecto. El cine de los orígenes se convertía muy pronto en la máquina de registrar todos los movimientos posibles del cuerpo humano, nunca la ciencia y las artes del espectáculo hubiera podido imaginar un invento mejor.

Comedia en tres actos, todo comienza cuando el vagabundo Charlot y su perro encuentran una herradura a las puertas de un gimnasio y deciden probar suerte en un combate contra el campeón Bob Uppercut. Todo por salir de la miseria. Todo por un puñado de carcajadas.

 

24 de junio, domingo, 19:00
People’s Park, J.P. Sniadecki y Libbie Cohn, EUA, 2012, 78', DCP
J.P. Sniadecki y Libbie Cohn realizaron esta película en el marco del Sensorial Ethnographic Lab, centro de estudio de la imagen de la Universidad de Harvard que investiga las posibilidades de las nuevas tecnologías con el fin de “explorar la praxis corporal y el tejido afectivo de la existencia humana y animal, así como la estética y la naturaleza del mundo”.
Documental sensorial, podríamos llamarlo. Habitar el cine.

Premio del Jurado en el Festival de Cine Ann Arbor (Michigan), 2013.