Koenraad Van den Driessche

Foto: Kimia Kamvari

La fascinación de Koenraad Van den Driessche (Gante, 1964) por los paseos e historia natural empezó a los 12 años con una estancia acompañada por un biólogo escolar en les 'Hautes Fagnes', una extensa zona de turberas en el este de Bélgica. Estudió químicas y geología en Gante y Bruselas. Como tesina investigó unas huellas de dinosaurios de la Lavini di Marco en las Dolomitas. Es guía acreditado del Geoparque de la Costa Vasca.

De joven organizó numerosas excursiones por compañeros de clase y amigos, siempre haciendo desvíos para obtener efectos dramáticos. Durante sus estancias en ciudades históricas como Gante, Bruselas y Lovaina organizó informalmente paseos urbanos donde buscaba la historia natural dentro del paisaje urbano acompañado de detalles históricos y efectos estéticos.

Después de terminar su doctorado en geología decidió finiquitar su carrera científica y se instaló en el País Vasco para desarrollar su visión personal sobre paisajes. Queda cautivado por la variedad paisajística que encuentra allí, desde bosques lluviosos hasta las estepas arridas de las Bardenas Reales. Paseando iba descubriendo la enorme extensión de un paisaje que llamará la Costa Cretácica. Desde el fondo oceánico del flysch, pasando por arrecifes, islas y mares costeras, y el que quiere llegará hasta las marismas costeras rodeadas de enormes selvas tropicales, lleno de huellas de dinosaurios en el borde de la meseta castellana con una extensión de miles y miles de kilómetros cuadrados.

Al empezar una formación de guía de naturaleza se dio cuenta que lo que quería no era aportar un servicio estándar con un valor turístico, sino una interpretación personal relacionado con el tiempo. El paisaje aparte de ser bello cuenta muchas historias a la vez, desde ayer hasta desde hace decenas o centenares de millones de años.