Malas madres / Vidas suspendidas de una cuerda

Malas madres Jerónimo Hagerman

Malas madres / Vidas suspendidas de una cuerda es la primera de las intervenciones artísticas que habitarán diferentes espacios de Tabakalera. Ideada por el artista Jerónimo Hagerman, esta instalación compone un entramado que atrapa nuestra mirada nada más entrar en la plaza de Tabakalera.
 
Hagerman adapta su proyecto a las condiciones espaciales de Tabakalera. En las diferentes alturas de la balconada crea un jardín colgante conectando una serie de plantas mediante cuerdas que evocan la red de cabos de un barco. Malas madres / Vidas suspendidas de una cuerda busca otras percepciones del edificio: sentir vértigo cuando observamos a otro ser vivo que está suspendido en la altura nos advierte de nuestro frágil estado vital anclado a la superficie de la tierra. La relación entre naturaleza humana y no humana nos sugiere la escala que ocupamos respecto al resto del universo.
 
Desde una perspectiva antropocentrista, para vincularnos con otros seres vivos tendemos a  humanizarlos, al igual que sucede con los nombres de mascotas, los personajes de cuentos o los nombres de plantas. Partiendo de esta conducta tan humana, a estas plantas en México se les llama popularmente «malas madres» debido a que expulsan sus brotes fuera del nido, aunque aquí estas plantas las conocemos como «cintas». 
 
Proyecto desarrollado en colaboración con Jon Begiristain.

 

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